Compartiendo en familia, hoy Seguimos con Juan capitulo 6 por la Lic. Lourdes Villarroel

Palabras que dan vida eterna

60 Cuando muchos de los seguidores de Jesús le oyeron enseñar esto, dijeron:

—Esto que dices es muy difícil de aceptar. ¿Quién puede estar de acuerdo contigo?

61 Pero Jesús les respondió:

—¿Esto los ofende? 62 Entonces, ¿qué sucedería si me vieran a mí, el Hijo del hombre, subir al cielo, donde antes estaba? 63 El que da vida eterna es el Espíritu de Dios; ninguna persona puede dar esa vida. Las palabras que les he dicho vienen del Espíritu que da esa vida.64 Pero todavía hay algunos de ustedes que no creen.

Jesús dijo esto porque, desde el principio, sabía quiénes eran los que no creían, y quién era el que lo iba a traicionar.65 También les dijo que nadie podía ser su seguidor si Dios su Padre no se lo permitía.

66 Desde ese momento, muchos de los que seguían a Jesús lo abandonaron.67 Entonces Jesús les preguntó a sus doce apóstoles:

—¿También ustedes quieren irse?

68 Simón Pedro le contestó:

—¿Y a quién seguiríamos, Señor? Sólo tus palabras dan vida eterna. 69 Nosotros hemos creído en ti, y sabemos que tú eres el Hijo de Dios.[c]

70 Jesús les dijo:

—A ustedes doce yo los elegí; sin embargo, uno de ustedes es un demonio.

71 Jesús se refería a Judas hijo de Simón, el Iscariote. Porque Judas, que era uno de los doce, lo iba a traicionar.

Jesús conoce a cada una de las personas que estaban ese momento escuchándolo, El conocía todo lo que pensaban, de la misma forma Jesús nos conoce, sabe lo que pensamos, lo que escondemos y hasta de como actuaremos.

No debemos esconderle nada pues aun así Él lo sabe, a Jesús  no podemos engañarlo ni esconderle nada.

Él rey David trato de esconder su pecado a todos, pero no pudo esconderlo a Dios eso le trajo serias consecuencias.

Lo mejor que podemos hacer es confesarlo y pedirle perdón por aquello que tal vez hemos estado escondiendo pues aunque tu crees que nadie más lo sabe Dios si lo ha visto.

Te animo a que abras tu corazón a Dios y confiesale todo aquello que aprisiona tu corazón y veras que sentirás un alivio tremendo pues si tu confiesas y te arrepientes Dios te perdonará.

Si este devociónal a sido de edificación te pido que lo compartas a tus amigos y déjame tu comentario.

Con cariño:

Lourdes

ale

mamasqueoran.com 

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