Compartiendo en familia, hoy Seguimos con Proverbios 12 por Pastora Lic. Alejandra Zangaro

Haz el bien y vivirás

1 Quien ama la corrección, también ama el conocimiento; ¡hay que ser tonto para no aprender del castigo!

Al que es bondadoso Dios le muestra su bondad, pero al que es tramposo Dios le da su merecido.

La maldad no es apoyo seguro; la bondad es una base firme.

La buena esposa llena de orgullo a su esposo; la mala esposa le arruina la vida.

La gente buena hace planes justos; la malvada sólo piensa en engañar.

Cuando habla la gente malvada, tiende trampas mortales; cuando habla la gente buena, libra a otros de la muerte.

Caen los malvados, y termina su existencia; sólo queda con vida toda la gente buena.

Al sabio se le alaba por su sabiduría; al tonto se le desprecia por su estupidez.

Más vale pobre acompañado, que rico abandonado.

10 Los buenos saben que hasta los animales sufren, pero los malvados de nadie tienen compasión.

11 El que trabaja la tierra siempre tiene comida de sobra, pero el que sueña despierto
es un gran tonto.

12 Los malvados son esclavos de sus malos deseos; pero los buenos son como árboles
que dan mucho fruto.

13 Los malvados caen en la trampa de sus propias mentiras; los buenos triunfan sobre el mal.

14 Cada uno recibe lo que merecen sus palabras y sus hechos.

15 El tonto está seguro de que hace lo correcto; el sabio hace caso del consejo.

16 Los tontos fácilmente se enojan; los sabios perdonan la ofensa.

17 La gente honrada siempre dice la verdad, pero el testigo falso dice puras mentiras.

18 El que habla sin pensar hiere como un cuchillo, pero el que habla sabiamente
sabe sanar la herida.

19 El que dice la verdad vive una larga vida; el que sólo dice mentiras no vive mucho tiempo.

20 En la mente de los malvados sólo hay engaño; entre los que aman la paz reina la alegría.

21 El bueno no sufre ningún daño; al malvado los males le llegan juntos.

22 Dios no soporta a los mentirosos, pero ama a la gente sincera.

23 Si realmente eres sabio, no presumas de lo que sabes; sólo los tontos se jactan de su estupidez.

24 Trabaja, y triunfarás; no trabajes, y fracasarás.

25 La angustia causa tristeza; pero una palabra amable trae alegría.

26 El buen amigo da buenos consejos; el malvado se pierde en su maldad.

27 El perezoso se queda sin comida; el trabajador la tiene en abundancia.

28 Hacer lo bueno da larga vida; haz el bien y vivirás.

Estoy segura que a cada una de nosotras nos llama la atención diferentes versículos, en mi caso al leer el siguiente verso:

La buena esposa llena de orgullo a su esposo; la mala esposa le arruina la vida.

Me trajo a la mente algo que en repetidas veces he presenciado ciertas situaciones de esposas que ridiculizan a sus esposos, cuando el mandato divino nos dice lo contrario.

Llenar de orgullo a nuestros esposos y no ridiculizarlo es un acto de obediencia a nuestro amado creador.

Te invito a que podamos analizarlo.

No te olvides de escribirme si este capítulo fue de bendición para tu vida y no te lo quedes y compártelo.

Atte.

Alejandra Zangaro

Pastora Lic Alejandra Zangaro

www.mamasqueoran.com

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario